Importaciones de joyería en Costa Rica crecen más de 249% y alcanzan USD 166,6 millones

28 de septiembre de 2026

El mercado costarricense de joyería, metales preciosos y artículos relacionados ha experimentado una importante transformación durante la última década. El incremento en las compras internacionales refleja cambios en el valor de las materias primas, las preferencias de consumo y el comportamiento del comercio exterior.

Costa Rica registra un crecimiento significativo en las importaciones de joyería y productos asociados a los metales preciosos. Entre 2016 y 2025, el valor de estas compras internacionales pasó de USD 47,7 millones a USD 166,6 millones, lo que representa un incremento acumulado del 249%.

Las cifras, provenientes de la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER) y publicadas por el diario La Nación el 26 de septiembre de 2026, muestran cómo un segmento tradicionalmente especializado ha ganado relevancia dentro de las operaciones de importación del país.

Aunque este comportamiento podría asociarse con una mayor demanda de artículos de lujo, el fenómeno responde a distintos factores económicos. El encarecimiento de los metales preciosos, la evolución del consumo y el interés por productos que conservan valor patrimonial forman parte de las variables que influyen en el mercado.

Metales preciosos concentran una parte importante de las importaciones

La composición de las compras internacionales permite comprender mejor la evolución del sector.

Durante 2025, las manufacturas elaboradas con metales preciosos o revestidas con ellos representaron aproximadamente el 48% del valor total importado, equivalente a USD 79,8 millones.

Otros productos también registraron una participación relevante:

Categoría de productoImportaciones en 2025
Manufacturas de metales preciosos o chapadosUSD 79,8 millones
MonedasUSD 20,5 millones
BisuteríaUSD 15,9 millones
Artículos de joyería y sus partesUSD 14,1 millones
PlatinoUSD 9 millones

Fuente: datos de PROCOMER divulgados por La Nación.

Entre las categorías con mayor dinamismo sobresalen las monedas elaboradas con metales preciosos, cuyas importaciones aumentaron considerablemente durante el último año.

En 2024, estas compras representaban USD 8,1 millones, mientras que en 2025 alcanzaron USD 20,5 millones, un crecimiento del 153%. Polonia y Francia figuraron entre los principales mercados de procedencia.

Parte de estos artículos corresponde a monedas utilizadas como instrumentos de resguardo patrimonial, cuyo valor se encuentra relacionado con el contenido de metales como el oro.

Piedras preciosas y bisutería también registran aumentos

El crecimiento no se limitó a los productos de mayor valor comercial. La bisutería también amplió su participación dentro de las importaciones costarricenses.

De acuerdo con los registros estadísticos, las compras de esta categoría registraron una variación anual del 68,5%.

Las piedras preciosas mostraron un comportamiento todavía más pronunciado. Las importaciones de rubíes, zafiros y esmeraldas pasaron de USD 277.300 en 2024 a aproximadamente USD 1,35 millones en 2025, equivalente a un aumento del 386%.

Asimismo, la plata semilabrada alcanzó USD 7,3 millones, frente a los USD 4,6 millones registrados el año anterior. En el caso del platino, las compras internacionales avanzaron de USD 5,5 millones a USD 9 millones.

Esta evolución demuestra que el crecimiento del sector comprende diferentes segmentos, desde artículos ornamentales y accesorios hasta materias primas utilizadas en procesos de fabricación y comercialización especializada.

La tendencia continuó durante los primeros meses de 2026. Al cierre del primer semestre, las importaciones relacionadas con joyería sumaron USD 76,6 millones, frente a los USD 71,6 millones registrados durante el mismo período de 2025.

Aumento en el precio del oro y la plata influye en el valor importado

El crecimiento de las importaciones no necesariamente significa que los costarricenses estén adquiriendo una cantidad proporcionalmente mayor de joyas.

Una parte de esta evolución está relacionada con el comportamiento internacional de los precios del oro, la plata y otros metales utilizados en la fabricación de estos artículos.

Según los datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR) citados por La Nación, al 25 de septiembre de 2026 el oro registraba una cotización de USD 4.278 por onza troy, frente a los USD 3.633 observados en la misma fecha del año anterior.

La plata también presentó una variación importante, al pasar de USD 41,43 a USD 63,93 por onza troy, equivalente a un incremento cercano al 54%.

La economista Adriana Rodríguez explicó al medio que el encarecimiento de estas materias primas puede contribuir significativamente al aumento del valor declarado de las importaciones, incluso cuando el volumen físico de los productos no crezca en la misma proporción.

Otro elemento que influye en el sector es la percepción de determinados metales preciosos como activos capaces de conservar valor a lo largo del tiempo.

Sin embargo, su utilización como alternativa patrimonial depende de factores como la composición del producto, las condiciones del mercado y la diferencia entre el precio de adquisición y su eventual valor de reventa.

Un mercado con oportunidades y mayor competencia

El crecimiento de las compras internacionales también se refleja en la diversidad de productos disponibles dentro del mercado costarricense.

Actualmente, los consumidores pueden acceder a artículos que comprenden desde bisutería y accesorios de uso cotidiano hasta piezas elaboradas con oro, plata y piedras preciosas.

Para los comercios especializados, esta diversidad representa oportunidades de negocio, aunque también exige adaptarse a consumidores con diferentes presupuestos, preferencias y expectativas.

El reportaje de La Nación recoge experiencias de establecimientos tradicionales y emprendimientos dedicados a la comercialización de joyería, que identifican una demanda activa, pero también un entorno competitivo y sensible a los precios internacionales.

En este escenario, aspectos como la diferenciación de productos, el diseño, la reparación de piezas y la selección de proveedores adquieren importancia para las empresas del sector.

El crecimiento de las importaciones también requiere planificación logística

Desde la perspectiva del comercio exterior, el aumento de las operaciones relacionadas con joyería, piedras y metales preciosos plantea necesidades particulares para importadores y distribuidores.

A diferencia de mercancías convencionales, muchos de estos productos presentan una elevada relación entre su valor comercial y su peso físico, lo que exige prestar especial atención a las condiciones de transporte, seguridad y documentación.

En determinadas operaciones, el transporte aéreo puede representar una alternativa por sus tiempos de tránsito, aunque la modalidad más adecuada dependerá de las características de la mercancía, su valor declarado, las condiciones de seguridad y las necesidades del importador.

Asimismo, la correcta clasificación arancelaria constituye un elemento fundamental, considerando que el sector comprende productos con composiciones y finalidades muy diferentes, desde accesorios de fantasía hasta artículos elaborados con metales preciosos.

Una adecuada planificación permite identificar los requisitos aplicables a cada operación, evaluar costos asociados al transporte internacional y coordinar los procedimientos necesarios para el ingreso de las mercancías al país.

El comportamiento registrado durante la última década demuestra que las importaciones costarricenses también evolucionan en segmentos comerciales especializados, en los que las variaciones del mercado internacional pueden tener una influencia considerable sobre el valor de las operaciones.

Con USD 166,6 millones importados durante 2025 y una tendencia de crecimiento que continuó en el primer semestre de 2026, la joyería y los productos relacionados con metales preciosos mantienen una presencia relevante dentro de este segmento del comercio exterior nacional.

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